Restauración Los Ángeles (RLA), es una iglesia en el vecindario West Adams en Los Ángeles, donde René Molina Sr. (MDiv ’14) trabaja como pastor principal junto con su hijo y director ejecutivo, René Molina Jr. (MATM ’20). Ellos describen su visión y misión de la siguiente manera: “honrar a Dios, compartir el mensaje de esperanza y servir de una manera holística.” Con más de 20 programas y varias colaboraciones públicas y gubernamentales, la iglesia fue fundada en 1986 por René Sr. y su esposa, Hanelory. Aunque servir holísticamente no siempre fue parte de la realidad de RLA, hacerlo siempre fue parte de lo que René Sr. y René Jr. esperaban. Como dos observadores conforme al corazón de Dios, sus sueños continúan expandiéndose y floreciendo hoy porque se dieron permiso a sí mismos de dar la bienvenida al movimiento y al cambio cuando una temporada lo requiere.
Alma Lizzette Cárdenas-Rodríguez es directora de programa y asesora académica en el Seminario Fuller.
Nate Harrison es el director de producción creativa, video y fotografía en FULLER Studio y Equip. Descubre más de su trabajo en NateCHarrison.com.
Restauración Los Ángeles (RLA), es una iglesia en el vecindario West Adams en Los Ángeles, donde René Molina Sr. (MDiv ’14) trabaja como pastor principal junto con su hijo y director ejecutivo, René Molina Jr. (MATM ’20). Ellos describen su visión y misión de la siguiente manera: “honrar a Dios, compartir el mensaje de esperanza y servir de una manera holística.” Con más de 20 programas y varias colaboraciones públicas y gubernamentales, la iglesia fue fundada en 1986 por René Sr. y su esposa, Hanelory. Aunque servir holísticamente no siempre fue parte de la realidad de RLA, hacerlo siempre fue parte de lo que René Sr. y René Jr. esperaban. Como dos observadores conforme al corazón de Dios, sus sueños continúan expandiéndose y floreciendo hoy porque se dieron permiso a sí mismos de dar la bienvenida al movimiento y al cambio cuando una temporada lo requiere.
Alma Lizzette Cárdenas-Rodríguez es directora de programa y asesora académica en el Seminario Fuller.
Nate Harrison es el director de producción creativa, video y fotografía en FULLER Studio y Equip. Descubre más de su trabajo en NateCHarrison.com.
René Sr. es originario de El Salvador. Creció en una “familia disfuncional” durante la guerra civil de 12 años, entre 1980 y 1992, cuando ver cadáveres esparcidos por la ciudad se convirtió en algo del día a día. Anhelaba “salir adelante” y soñaba con ser arquitecto. “Caminar por las calles de la capital y ver los altos edificios históricos despertó en mí la curiosidad”, dice. Tenía 17 años y estaba en su primer semestre de un programa de arquitectura cuando aprendió acerca de Cristo y surgió un nuevo sueño de ayudar a guiar y liderar a las personas.
Las circunstancias provocadas por la guerra civil interrumpieron su programa y a los 21 años tomó la difícil decisión de migrar indocumentado a los Estados Unidos, describiendo el viaje de El Salvador a Los Ángeles como uno en el que “uno se juega la vida”. La voz afirmativa y la fortaleza de aquellos quienes René Sr. admiraba le permitieron avanzar a pesar de las circunstancias y los desafíos que enfrentaron muchos como él. Cuando se le pregunta sobre estas personas a las que admiraba cuando era niño, con un pequeño nudo en la garganta, menciona a tres mujeres. Primero fue Margarita, su abuela, quien le inculcó desde pequeño “a no darse por vencido” o “nunca rendirse”. En segundo lugar estaba su madre, Marta, o la hna. Martita, quien le enseñó a “no ceder ante la pobreza y las limitaciones”. Por último, su maestra de primer grado, la Sra. Díaz: “su pasión era enseñarnos como si fuéramos hijos e hijas de millonarios; aunque éramos pobres”.
Respecto a René Molina Jr., su sueño cuando era niño era ser jugador de fútbol y médico, porque, al igual que su padre, “quería ayudar a la gente”. Sin embargo, en algún momento, estar en el ambiente de la iglesia que su padre plantó despertó un deseo mayor: “Quería ayudar a que nuestra iglesia fuera saludable, eficaz, virtuosa, impactante y sostenible”. René Jr. nació en Fountain y Vermont, y fue criado en el área de Los Ángeles. Al estar sentado en los bancos de la iglesia de sus padres, René Jr. siempre ha admirado el “fervor espiritual” de la generación inmigrante, pero también observó brechas e ineficiencias que le impedían convertirse en lo que Dios deseaba que fuera. Menciona que era normal que la generación de sus padres pasara por la vida sin abordar ciertas cosas—como sus historias migratorias o las realidades de la comunidad indocumentada—. Pero continúa diciendo cómo su generación ha ayudado a ser como un espejo que revela las formas en que esta normalidad puede no ser, en última instancia, saludable o útil. Su generación, al ser como un espejo—revelando verdades a la generación que les precedió—, ha servido como una pausa en los ritmos normales y ha invitado a la comunidad a reflexionar en realidades importantes, como las que han soportado en sus viajes desde sus países a los Estados Unidos. Esas observaciones, junto con su curiosidad por la iglesia, el impacto social y la justicia, lo inspiraron a avanzar en la dirección de los estudios teológicos y obtener su segunda maestría y un doctorado en psicología organizacional, investigando el liderazgo equitativo.
No puedo imaginar nada diferente para René Jr. mientras describe a las personas a las que más admiraba mientras crecía. Describe a su padre, René Sr., como alguien que siempre estaba preparado: “La resistencia de mi papá y que siempre tuviera equipo extra me inspiraron”. Su madre, Hanelory, tenía el “corazón de la Madre Teresa; si pudiera darlo todo a todos, lo haría. Su fe, tenacidad, ternura, dulzura y cariño lo marcaron. Se ríe y afirma: “En muchos sentidos me estoy convirtiendo en mis padres”.
El antes y después de la historia de RLA puede verse a través de Hanelory—y su propio antes y después. René Jr. dice que antes de dar la bienvenida a esta larga temporada de movimiento, pérdida y cambio en la mentalidad, la teología y la práctica, la membresía de la iglesia era de 5000 personas, con más de 40 personas en el personal durante lo que Molina Jr. llama “la era tradicional”. Y entonces las mujeres, incluida su madre, que durante mucho tiempo habían estado en las sombras, comenzaron a desplegar sus voces y a asumir la plenitud del liderazgo.
Durante muchos años, dice René Sr., RLA había sido fiel a una denominación de El Salvador, cuyas enseñanzas imponían estructuras y reglas que debían respetarse. Pero cuando René Sr. reconoció que RLA no estaba sirviendo a una comunidad en El Salvador sino a una en Los Ángeles, supo que muchas cosas debían cambiar—incluyendo su postura respecto de las mujeres en el liderazgo y el ministerio. René Sr. sintió y vio cómo las enseñanzas y reglas que tenían estaban atropellando a las personas en lugar de ayudar y hacer lo que Dios había llamado a ser la iglesia. Y la voz del Espíritu seguía señalando a René Sr. la idea de legado, preguntándole: “De qué generación quieres ser pastor, ¿la presente o la futura?” Él respondió: “Ambas”, y fue entonces cuando el Espíritu dijo: “No puedes pastorear una generación que no entiendes. ¿Estás dispuesto a aprender de ellos?” René Sr. menciona que su determinación de avanzar en una dirección diferente se produjo a expensas del apoyo denominacional y la pérdida de más de la mitad de los feligreses y
del personal.
Pero el regalo ha sido mirar atrás y después de 15 años, reconocer que ha valido la pena. René Sr. recuerda a todas las personas que creyeron y afirmaron su dirección y sus decisiones durante esa temporada de cambios y recuerda, en particular, a muchos de la comunidad de Fuller. Debido a que era estudiante del Seminario Fuller en medio de todo esto, menciona el jardín de oración y los cursos del Dr. Juan Martínez y la Dra. Cathy Barsotti como espacios seguros y voces que le afirmaban durante sus estudios de MDiv. Y ahora, como resultado de sus cambios, René Jr. dice que RLA es una comunidad más saludable y holística, y puede ver a su madre asumir la plenitud de su voz y asumir el liderazgo público junto con otras mujeres de maneras que antes no eran posibles. Han podido ser sal en la comunidad de manera más efectiva, René Sr. comenta. Ahora, comparte que el sueño de su propia nieta es contribuir y trabajar en la iglesia donde creció—un sueño redentor para generaciones
de mujeres de la comunidad en general que han experimentado trauma
y silenciamiento.
Si bien René Sr. no se convirtió en arquitecto de edificios, ha utilizado sus dones, estudios y liderazgo, para construir una iglesia que busca el shalom de la comunidad, de tal manera que se alistan para iniciar la construcción de su propiedad de 3 hectáreas para crear alrededor de 250 unidades de viviendas asequibles y ampliar su trabajo e impacto—construyendo lo que servirá como inspiración para que las generaciones más jóvenes y futuras dibujen sus propias expresiones. Parte del proyecto de vivienda es una visión y un sueño inspirado por Marcela Palos, la hija de René Sr. y Hanelory, quien desde hace dos años dirige una Corporación de Desarrollo Comunitario, y que actualmente junto a otras asociaciones sirve a la comunidad con más de 20 programas diferentes. Y aunque René Jr. no se convirtió en médico, ahora encarna el papel de un médico que busca curar los males morales o espirituales del alma y el cuerpo de la iglesia a través de sus dones, investigación y liderazgo.
Como él dice, “Cuando la iglesia está haciendo lo que debe estar haciendo, es un movimiento hermoso”. Cuando se da la bienvenida al movimiento y al cambio, los sueños se hacen realidad en maneras que no siempre son claras para nosotros a medida que avanzamos en el camino por delante.
Alexia Salvatierra, decana académica del Centro Latino y profesora asociada de misión y transformación global, presenta la revista FULLER #29, que celebra el 50 aniversario del Centro Latino de Fuller.